Estado español

La crisis del Estado español

Jugando con fuego

Por Claudio Testa
Para Socialismo o Barbarie, 19/07/2012

Horas después de la entrada de los mineros a Madrid el 11 de julio pasado, Rajoy dio el más salvaje “hachazo” a los trabajadores y las clases medias del Estado español.

La respuesta del gobierno a los mineros no sólo fue no recibirlos, sino reprimirlos brutalmente cuando al otro día concurrieron al ministerio de Industria a pedir una audiencia. Poco después, Rajoy presentaría en el Congreso de Diputados un sanguinario plan de “recortes”. Son 32 medidas, que van desde la supresión de la paga extra de Navidad (aguinaldo) a los empleados públicos hasta monstruosos ajustes en salud y educación y suba brutal del IVA, pasando por la reducción creciente del subsidio a los desempleados. ¡Eso, en el país que tiene el record europeo de paro! Ha sido una declaración de guerra social.

Al plan de ajuste lo votaron los diputados en Madrid. Pero no fue redactado allí sino dictado por la “Comisión Europea” de Bruselas (donde Berlín tiene la voz cantante) en “conversaciones” con el gobierno de Madrid. Sin embargo, apenas “aprobado” en las Cortes, el todopoderoso Bundesbank (banco central de Alemania) subió la apuesta: declaró que era “insuficiente” y exigió un segundo ajuste.

¡El recorte del pusilánime Rajoy es sólo de 47.000 millones, cuando Bruselas y Berlín exigen por lo menos 65.000![[1]] Los nada anónimos “mercados” han ido detrás de su voceros y hoy, al escribir esta nota, le han bajado otra vez el pulgar a España en las bolsas.

Simultáneamente, el ministro de Hacienda alerta hoy que no va a haber dinero para pagar sueldos, si no aumenta la recaudación impositiva. O sea, un milagro que jamás ha ocurrido en una economía en depresión como la española.

Mientras esto pasa por arriba, las aguas también se agitan por abajo. No es sólo lo de los mineros. O, más bien, lo de los mineros impactó en tal medida porque la atmósfera social ya viene cargada de electricidad.

A esto se suman ahora las reacciones frente al “hachazo”, que han conformado una situación peculiar, que puede tener derivaciones hasta hace poco inconcebibles.

Desde hace días, en Madrid y otras capitales, se han sucedido diversas expresiones de protesta. Cortes de avenidas por piquetes, manifestaciones a toda hora (también nocturnas), bloqueos ante la sedes de los partidos (el PP, principalmente, pero también el PSOE). Estas protestas han salido por cuenta propia, sin esperar las órdenes ni el permiso de los entregadores Toxo y Méndez, los podridos burócratas que encabezan los llamados “sindicatos estatales”, CCOO y UGT.  

Esto no ha sido “arrasador”. No es todavía una rebelión popular masiva (al estilo de Argentina, Bolivia o Ecuador, en la década pasada, o la de Egipto y otros países árabes, ahora). No fue derribado el gobierno de turno ni menos abatido el régimen de la monarquía post-fascista del Borbón. Tampoco se ha llegado, aún, a las cotas de movilización alcanzadas en ciertos períodos en Grecia.

Sin embargo, lo que está sucediendo no es menos importante, teniendo en cuenta que el Estado español, desde hace mucho tiempo, venía muy por atrás a nivel de las luchas. Lo de los Indignados, el año pasado, fue una primera advertencia... pero su desarrollo como movimiento ha sido muy desigual y contradictorio, al no empalmar socialmente con la clase trabajadora ni desarrollar alternativas políticas independientes. Contradictoriamente, al mismo tiempo, el descontento con la situación y los primeros ajustes del gobierno “socialista” de Zapatero y el PSOE, implicaron hace unos meses el “voto castigo” a favor de la “derecha”, Rajoy y el PP.

Ahora, las protestas y acciones no son (aún) masivas, pero sí lo es el descontento y la rabia que cruzan a la clase trabajadora y también a buena parte de las “clases medias” (que hace pocos meses votaron esperanzadas al PP).

Días atrás, a último momento, Rajoy no concurrió al Congreso del PP de Andalucía que debía inaugurar. No temía la rabia de los trabajadores andaluces sino de su propia clientela de pequeños patrones, que amenazaban lincharlo en el Congreso.

Pero la furia popular da síntomas de dirigirse contra las dos cabezas del sistema bipartidista: en Madrid y otras ciudades han tomado por blancos a los locales del PP, pero también a los del PSOE!

Y no sólo están comprometidas las dos cabezas del bipartidismo –el PP y el PSOE, a los que mucha gente ya les dice PPSOE, porque son lo mismo–. Empieza a estar también en cuestión otro cimiento fundamental de la estabilidad burguesa: la monarquía designada por Franco. Ya venía con un creciente desprestigio debido a su fenomenal corrupción –como las estafas de Undargarin, el yerno del rey– y la ostentación de derroche –como las cacerías de elefantes del monarca a U$ 500.000 la pieza–, que son una afrenta a las penurias crecientes de tantos españoles.

Ahora, el Borbón se ha jugado descaradamente en la defensa del ajuste. El rey apareció en todos los medios presidiendo el Consejo de Ministros donde se dispuso el ataque. Así, el papel bonapartista, de sobrevolar en las nubes “por encima” de los conflictos sociales y políticos, se deshilacha. ¡El Borbón baja al ruedo a pelear por el “hachazo” de UE, codo a codo con Rajoy! 

El ajuste impuesto por la UE desequilibra y agrieta también otra pieza fundamentalísima del régimen sucesor de Franco: las autonomías, un tema explosivo en un Estado que jamás logró la unidad nacional burguesa (como Francia o, tardíamente, Alemania), y cuyas regiones más desarrolladas (Euzkadi y Catalunya) no se reconocen españolas. Es que una de las directivas de los ajustadores de Bruselas es ahorrar acabando con la “innecesaria” multiplicación de entidades autonómicas, regionales, municipales, etc.

En resumen: más que las movilizaciones y protestas –que efectivamente no son aún de grandes masas, sino principalmente de funcionarios afectados– lo que parece cruzar a lo largo y a la ancho de amplios sectores sociales, trabajadores y pequeñoburgueses, es el descontento, la furia y al mismo tiempo el terror de una situación que vertiginosamente está hundiendo a millones en el paro o la bancarrota. Y con la perspectiva de años y años sin salida, y de más de lo mismo.

Y la rabia se enfoca políticamente no sólo contra el actual partido de gobierno. También se refracta en mayor o menor medida sobre el sistema bipartidista, sobre el régimen monárquico de los parásitos borbones y sobre el centralismo de Madrid que se impone a las nacionalidades.

En este contexto, podemos decir que tanto la UE como la burguesía española están jugando con fuego. Están apostando todas sus fichas a la misma carta. 

Por una salida independiente, socialista y revolucionaria

En este contexto, la lucha por una salida independiente de la clase trabajadora deja de ser una abstracción y se transforma en una necesidad (y también una posibilidad) concreta.

Hoy esto tiene dos aspectos fundamentales, estratégicos, que son dos caras de una misma moneda. Primero, la necesidad de una amplia recomposición del movimiento obrero y sindical, que barra con la basura de Toxo, Méndez y las burocracias de CCOO y UGT, que viven a sueldo del estado y las patronales. Pero se necesita igualmente un instrumento político independiente. El cretinismo apolítico o “antipolítico” cultivado en sectores de movimientos como los Indignados, es absolutamente estéril. Pero esta necesaria herramienta política –alternativa al PPSOE– de ninguna manera puede ser el PCE y su Izquierda Unida, que desde el final del franquismo han sido los más fieles colaboradores “rojos” del régimen monárquico y del capitalismo español, y de la Unión Europea.

En lo inmediato, en esta atmósfera cargada de “electricidad”, la lucha contra Rajoy y el ajuste dictado desde Berlín tiene una consigna central: ¡Huelga general con movilizaciones en las calles hasta derrotarlo!

Por supuesto, esto no se puede lograr –como pretenden algunos “anticapitalistas”– con rogativas a Toxo y Méndez para que sea buenos, se vuelvan combativos y se decidan a “movilizar” en serio. El camino a una verdadera huelga general (no la farsa de una día de marchas rituales de CCOO y UGT) estará jalonado por las acciones de lucha de la clase obrera, como han dado ejemplo los mineros.

El jueves 19, Toxo y Méndez, para eludir los reclamos de una huelga general y bajar la presión de la caldera, llaman precisamente a una jornada de marchas. Como siempre, el plan de estos lacayos es desfilar ese día, para después desaparecer durante meses de la escena. Los luchadores obreros, juveniles y populares debemos intervenir decididamente el 19, impulsando la organización y las acciones independientes, en la perspectiva de la huelga general para echar a Rajoy y el plan de ajuste de la UE, y contra las traiciones de los burócratas de UGT-CCOO.


[1].- Javier Ruiz, “Habrá más recortes: el ajuste anunciado queda por debajo de lo dispuesto por Bruselas”, Vozpopuli, 12/07/2012.


El drama de los pueblos del Estado español nos
exige sacar conclusiones

La naturaleza de la Unión Europea

Por Claudio Testa
Para Socialismo o Barbarie, 19/07/2012

Después de lo de Grecia, la catástrofe a la que se enfrentan los trabajadores y los pueblos del Estado español ha puesto otra vez al desnudo la naturaleza de la Unión Europea y su súcubo monetario, el euro. También está dejando claro quién manda allí y, además, pinchando algunos globos, como el de François Hollande y su famoso “crecimiento”.

El Estado español, un “protectorado de soberanía suspendida”

Con toda honestidad, el director de “El Mundo” –uno de los principales diarios de Madrid, de posiciones de derecha recalcitrante–, define el actual status del Estado español como un “protectorado de soberanía suspendida”. Y concluye que, efectivamente, “la Comisión Europea ha pasado a ser el verdadero gobierno” de España. En suma: “El Ejecutivo de Rajoy ha quedado paralelamente relegado a una mera función instrumental, a modo de correa de transmisión o simple maquinaria administrativa.” (subrayados nuestros)[[1]]

Al director de El Mundo no le molesta demasiado esta situación. La estima lógica y conveniente, y debe mantenerse hasta que los españoles se porten bien, paguen las deudas de sus banqueros-ladrones a los financistas alemanes y franceses, y se termine con escándalos como el “sinsentido de las subvenciones al carbón”... en vez de comprárselo a Alemania, como corresponde...

Sea como sea, no se puede hacer otra cosa. Sólo cabe arrodillarse ante los “protectores”, los de Berlín en primer lugar. El director de El Mundo cita en su apoyo lo admitido por el mismo Rajoy: “Los españoles no podemos elegir… No tenemos libertad… Nos guste o no nos guste…”

Sus definiciones son exactas: hoy España es un protectorado (como Grecia) cuya soberanía está en suspenso. Y quien manda en última instancia es la Comisión Europea, pues le dicta a Rajoy las medidas de gobierno, como el último plan de ajuste o “hachazo”.

Claro que hay un “pequeño problema”. Ningún ciudadano español votó por la Comisión Europea para que gobierne allí... y le decrete que si tiene empleo le van a sacar la paga extra de Navidad y/o bajar el salario. Si está enfermo, no tendrá cobertura médica gratuita. Y si está en paro (como el 30% de los trabajadores y casi todos los jóvenes), va a morirse de hambre porque no cobrará subsidio.

Así, repentinamente, la colosal farsa de la “democracia” europea queda al desnudo. Es lo bueno de las grandes crisis: muestran las cosas como tal cual son. Los ciudadanos del Estado español (o de Grecia) hoy tienen en la realidad tanta “soberanía” como los indígenas latinoamericanos en tiempos de los virreyes... con el agravante, a favor de los virreyes, que no pretendían engañar a nadie hablando de “democracia” o "igualdad".

Farsas y realidades

La Unión Europea (y los organismos que la precedieron) adoptaron el disfraz demagógico de la “democracia” y la “igualdad” de las naciones y de los ciudadanos que se integraban a ella. Era una mentira imprescindible, porque se trataba de hacer aparecer a la UE (y sus antecesores MCE, CCE...) como la superación de la trágica historia de opresión, guerras y dominación que tuvo su última orgía de sangre en la Segunda Guerra Mundial.

Pero esto sólo hubiese sido posible, si la UE fuese la unión de los trabajadores y los pueblos europeos, y no de los explotadores y sus estados.

¡No hay ni puede haber igualdad entre desiguales! Ninguna relación entre capitalistas (y sus respectivos estados) se hace según la “democracia” y la “igualdad”, sino de acuerdo a las relaciones de fuerza. El estado y la burguesía imperialista de Alemania no son “iguales” a los de Grecia, Irlanda o España. Esta realidad se disimula en tiempos de bonanza, pero cuando las papas queman, se impone la “ley del gallinero” con toda su crudeza.

En este caso, el “rescate” impuesto a España –que debe pagar con la miseria de su pueblo, no por supuesto de sus capitalistas– es ante todo un rescate... de la banca alemana y francesa...

“España tiene un problema enorme porque debe mucho dinero a los bancos europeos, que no puede pagar. Y los bancos europeos tienen un problema incluso mayor, porque han prestado tanto dinero a España y a los otros países intervenidos (Grecia, Portugal e Irlanda) que si éstos no pagan, tienen un problema gravísimo. En realidad, muchos de ellos se colapsarían. Los bancos alemanes habían prestado en 2009 la enorme cantidad de 704.000 millones de euros... Esta cantidad es muchas veces superior al capital en reserva de la banca alemana. Si estos países no pudieran pagar su deuda, la banca alemana colapsaría. El establishment financiero alemán y su gobierno, presidido por la Sra. Merkel, es plenamente consciente de este hecho. Y de ahí su énfasis en que el objetivo prioritario de las políticas de austeridad... sea el de que la banca alemana recupere el dinero prestado.”[[2]]

De esos miles de millones, los trabajadores españoles no vieron un euro. Se esfumaron principalmente en la especulación de la burbuja inmobiliaria... inflada por la misma banca alemana y francesa a través de sus socios-clientes, los banqueros españoles. Pero ahora la Comisión Europea –es decir, los funcionarios al servicio del imperialismo alemán– le pasa la cuenta a los pueblos de España. Y para hacérsela pagar, se procede a establecer ese “protectorado de soberanía suspendida”, con el Sr. Rajoy de Gauleiter y el rey Borbón desenvainando el sable. ¡Esa es la Unión Europea!

Un detalle importante: en este torbellino se esfumaron los discursos de Monsieur Hollande sobre el “crecimiento”, que se suponía adversario de la “austeridad” de Frau Merkel. ¡Es que los bancos franceses no están menos entrampados que los alemanes! Hollande y Merkel tiran del mismo carro.

Conclusiones

Los socialistas revolucionarios debemos sacar conclusiones. ¡Hay que terminar de una vez por todas con las ridículas ilusiones “europeístas”!

La crisis ha hecho ya insostenible la ilusión de que, pese a sus “defectos”, la Unión Europea –una coalición de las burguesías del continente para mejor dominar y explotar a sus trabajadores– es “progresiva” y puede ser “reformable”. ¡Este es el discurso fraudulento de todos los reformismos europeos, desde Syriza a Izquierda Unida, pasando por el Front de Gauche y Die Linke! 

Los duros hechos están demoliendo las ilusiones en la UE (y en su calamidad monetaria, el euro). ¡Pero cuidado! ¡Que sus escombros no nos sepulten y terminen siendo aprovechados por la extremas derechas nacionalistas! Es un grave peligro para los socialistas revolucionarios y la izquierda en general, mientras aparezcamos avalando total o parcialmente este engendro de los explotadores del continente, que es la UE.

Nuestra posición debe ser clara y categórica: ¡Abajo la Unión de los explotadores europeos! ¡Por los Estados Unidos Socialistas de Europa!

Toda otra posición, como la de reformar la UE y la eurozona para que funcionen en beneficio de sus pueblos y no de sus patronales y banqueros, es pura utopía. Y, más aún en situaciones de crisis como la de hoy, no hay quimera más ilusoria que la de querer reformar a favor de los trabajadores, las instituciones de los explotadores.


[1].- Pedro J. Ramírez, "Protectorado de 'soberanía suspendida'", El Mundo, 15/07/2012, en: http://www.socialismo-o-barbarie.org/europa/120715_espania_protectorado_soberania_suspendida.htm

[2].- Vicenç Navarro, “El porqué de los recortes - El objetivo es salvar la banca alemana”, http://www.socialismo-o-barbarie.org/europa/120712_espania_a_por_que_los_recortes.htm